MILANO

MILANO

Cocina con encimera de piedra, gabinetes de madera clara, y estantes con platos y tazones blancos, rodeada de ventanas con vista a un jardín.

Estructura a la vista. Ensamble como identidad. MILANO desnuda la cocina (o el espacio de trabajo abierto) para que la estructura sea el frente y el motivo principal. Construimos con listones de roble y dejamos los ensambles tradicionales a la vista —colas de Milano, caja y espiga, y variantes— como un lenguaje propio y deliberado.

No hay maquillaje: se celebra la madera maciza, la huella de la sierra de cinta, el trísque del labrado y la calidez de aceites y barnices naturales que protegen y realzan la veta. El resultado es un paisaje de líneas y uniones que habla de oficio, paciencia y tiempo. Una cocina que se reconoce por su trazado estructural y por la franqueza con la que muestra, sin artificios, cómo está hecha.

  • Sistema constructivo: armazones realizados con listones de roble; el mueble se ensambla sin tableros estructurales de cierre, priorizando marcos y travesaños.

  • Ensambles vistos: colas de Milano (dovetail) tradicionales, caja y espiga y sus variantes según esfuerzo y posición.

  • Frentes y cajonería: frentes y cajones en madera maciza con ensambles expresivos; posibilidad de puertas enmarcadas con bastidor visto.

  • Acabados: aceites o barnices naturales que protegen sin ocultar veta ni marcas de labra.

  • Identidad: el trazado de los listones y la geometría de las uniones conforman el diseño exterior (el alambre de la estructura dibuja el frente).

  • Ámbitos de uso: cocinas abiertas, oficinas‑taller y zonas de trabajo donde interesa mostrar el esqueleto del mueble.

Materialidad

La materia no es un punto de partida: es una postura.

Cada proyecto se define por cómo toca, une y transforma los materiales que lo componen. En BLOQUES, trabajamos desde lo esencial: madera que muestra su fibra, herrajes que no se esconden, uniones que cuentan cómo se sostiene una idea. No buscamos disfrazar nada; buscamos hacerlo evidente.

La materialidad es, al final, una forma de pensar:
qué elegir, qué evitar, qué dejar hablar y qué matizar.

Aquí te mostramos de qué están hechos nuestros sistemas y por qué cada decisión importa.

  • Roble macizo en listones (sección según cálculo; base 20–40 mm).

  • Roble macizo con ensambles tradicionales visibles.

  • Correderas/guías contemporáneas de alta calidad (ocultas), tiradores integrados o piezas mínimas en metal/madera (a definir por proyecto).

  • Aceite duro, cera o barniz natural de poro abierto.